Decide no tomarte nada de manera personal

La necesidad de aprobación hace que nos afecten los pensamientos, las palabras y las acciones de otras personas. Cuando alguien te ofende, sobre todo sin razones y de manera grosera, está destilando un veneno que le hace más daño a él que a ti. Bueno, eso si tú lo decides así, si no permites que nada ni nadie te ofenda.

Las ofensas hablan más mal del que las emite que del que las recibe, es más, solo las recibe quien así decide hacerlo. La recomendación es que no te tomes nada personal. Antes de reaccionar de la misma manera que la otra persona, piensa, reflexiona por qué ella actúa así. Encontrarás que es por las cargas que tiene, por la amargura con que vive, y que está expresando sentimientos malsanos que tiene contra sí misma. La puedes desarmar con buenas actuaciones, con respuestas inesperadas que la dejarán sin argumentos. Respondiendo siempre con el bien, cambiaremos nosotros y a nuestro mundo.

Lo que vemos mal en otras personas, muchas veces es un espejo de lo que somos; criticamos a otros por falencias que en el fondo tenemos y que no nos permiten tener una versión de nosotros que nos guste. No permitas que nada salga de tu boca que vaya en contra de otro, no seas tú el que ofende. Si no estás seguro de si vas a generar bienestar con lo que dices, mejor muérdete la lengua y calla.

Apruébate, acéptate, ámate y valórate mucho por lo que eres, de esa manera tendrás una autoestima saludable y te podrá “resbalar” lo que otros piensan y dicen de ti.

¡Si lo pones en práctica, cambiarás la forma de ver la vida y podrás hacer cosas que hoy no haces por temor al qué dirán; escucha opiniones, pero no te las tomes a “pecho”. Recuerda: no te tomes nada personal!

¿Crees que el conocimiento es poder?

El conocimiento no es poder, solo lo es en potencia. Hay muchísimas personas en el mundo que poseen grandes cantidades de conocimiento y no lo aplican, no son capaces de monetizar todo lo que saben. Es más, ni siquiera lo trasmiten en forma adecuada y se lo llevan a la tumba.

La forma apropiada de convertir el conocimiento en poder es aplicándolo de manera organizada y enseñándolo para que se magnifique. A continuación, te copio un fragmento de un texto de Napoleón Hill, relacionado con esa idea:

 “Cualquiera puede DESEAR riquezas y la mayoría de las personas las desean, pero son muy pocas las que saben que un plan definido, unido a un DESEO ardiente de riquezas, son los únicos medios confiables para acumular riquezas. La única limitación que tenemos es la que determinamos en nuestra mente”.

Si no estás explotando todo lo que sabes y además lo que puedes llegar a saber, te recomiendo un plan para expandir tus conocimientos y para explotarlos. Como es imposible sabérselas todas, te recomiendo además que te rodees bien y que te busques unos excelentes aliados con conocimientos, con ambiciones y que compartan tus principios y valores, y que estos vayan en consonancia con las leyes universales.

¡En el emprendimiento encontrarás las claves del progreso; la era industrial ya pasó, bienvenido a la era de la información, en la cual las ideas valen más que el dinero, siempre y cuando las apliques!

Motivación laboral

La verdadera motivación laboral es encontrar lo que a uno le gusta, lo que le apasiona y poder obtener ingresos a partir de ello. Mientras eso ocurre, debes agradecer cualquiera que sea la actividad a la que te dediques y hacerla lo mejor posible mientras encuentras lo que realmente quieres.

Hoy con las desastrosas cifras de desempleo, de las desigualdades sociales, es  para agradecer el  solo hecho de contar con un sustento, lo que no implica renunciar a alinear sueños, propósitos y metas, con ingresos.

Es común ver a gente talentosa, a personas cualificadas, incluso a individuos sobreperfilados sin un trabajo o teniéndolo  pero muy por debajo de sus capacidades (subempleados). También es frecuente ver a ejércitos de seres humanos trabajando en lo que no les gusta, en lo que les “toca”, pasando horas amargas, intercambiando tiempo por dinero, pasando sus vidas al “son que les toquen”.

Insisto, no renuncies a buscar tu norte, a dedicarte a lo que te llena, a lo que te hace  vibrar, a aquello en lo cual puedes invertir largas horas y ni cuenta te das, eso es la verdadera motivación laboral y personal, eso es automotivación. Una pista para encontrar esa actividad es relacionarla con tus gustos, con tus hobbys, con tu deporte favorito; por ejemplo, si te gustan los caballos, monta un centro de equinoterapia, de equitación; además de lucrarte, podrás ayudarles a otras personas. Mientras consigues cómo hacerlo, por lo menos busca trabajo en un centro de estos y te divertirás trabajando y aprendiendo.

Muy importante que trabajes en tus sueños, si no, terminarás trabajando toda la vida para los de otros.

¡Juntar pasión con ingresos es lo mejor que te puede pasar!

Tanto el éxito como el fracaso son combustible para el desarrollo personal

No importa a donde hayas llegado ni los éxitos alcanzados o los fracasos tenidos. Si no te mantienes permanentemente “hambriento”, si no te ocupas en aprender constantemente, no podrás desarrollar tu potencial, te quedarás anclado en la zona de confort.

Por lo tanto, avanza cada día, camina, corre o vuela según te sientas. Si te tropiezas y caes, sigue adelante, los fracasos a veces son mejores que el éxito, pues dejan enseñanzas valiosas que te permiten subir de nivel.

Cada vez que cumplas lo que te propusiste, celébralo con moderación y convierte ese logro en combustible para seguir adelante. El camino más largo recorrido, la montaña más alta jamás escalada se logran dando el primer paso, que a veces es el más difícil. Una vez te hayas puesto en marcha, no te detengas; cuando mires hacia atrás, que solo sea para aprender y continuar de una mejor manera.

Todo crecimiento implica cambio, todo cambio implica salir de tu zona de comodidad; el aprendizaje continuo es una estrategia para no quedarte con lo que ya lograste. Insisto, no te quedes por debajo de tus posibilidades, mantente avanzando, los logros de ayer son eso, de ayer; tu presente es lo único que tienes, el futuro se construye haciendo hoy. Sé tu propio arquitecto, reinvéntate cada día, pon tu escalera sobre una base sólida, apóyala en la pared adecuada y sube sin ponerte límites.

No castres tu capacidad de aprendizaje, no te conformes con lo que ya eres. Acéptate, pero mantente siempre en marcha; inspira a los tuyos dando ejemplo con el desarrollo continuo de tu potencial; aprende de los árboles, ellos no crecen hasta cuando les parece, ellos lo hacen hasta su máxima posibilidad.

Por último, utiliza una de las frases del gran Steve Jobs:

“Mantente loco, mantente hambriento”.