Ponle mucho cuidado a lo que te dices.

Todo el día estamos dialogando, la mayor parte del tiempo con nosotros mismos, la mente no para, los pensamientos se atropellan unos tras otros, son repetitivos y muchas veces muy negativos.

Pensamientos de derrota pululan por doquier, mensajes interiores de “NO se puede” están a la orden del día, las creencias arraigadas en el pasado obstaculizan el avance, las preocupaciones, la ansiedad por el futuro no permiten ver lo fabuloso que es el ahora, el pasado tormentoso está ahí, entorpeciendo tu diario vivir.

¿Tiene que seguir siendo esto así?

¡Para nada! no eres un árbol, por lo tanto estas dotado de capacidad de elección y de tomar decisiones, te recomiendo tomar 10 minutos en la mañana al despertar, a la mitad de tu jornada y por la noche antes de acostarte para acallar tu mente, para encontrarte contigo en el silencio, concentrándote sólo en tu respiración abdominal, sólo en eso, permitiéndote un silencio mental que vas a ir mejorando a medida que avances en el tiempo practicando este sencillo, pero enriquecedor ejercicio, no te preocupes si al principio no logras dejar de lado lo atropellado de tus pensamientos, insiste, persiste, deja ir los pensamientos durante el ejercicio y sólo concéntrate en tu respiración, si así lo haces, gozarás de múltiples beneficios, tu nivel de energía y bienestar se incrementaran, tu paz interior se reforzará, tus células se renovaran por el oxígeno adicional que le introduces a tu cuerpo, eso entre otras cosas.

Adicional a esto, pon mucho cuidado, selecciona tus palabras y reemplaza las que nada aportan por otras de poder, el “NO se puede” sácalo de ti, las excusas erradícalas, la postergación elimínela, ensaya lo siguiente:

  • Solo por hoy, no te preocupes
  • Solo por hoy, no te enfades
  • Solo por hoy, trabaja honestamente
  • Solo por hoy, agradece todo lo bueno que te llega
  • Solo por hoy, se amable con todas las personas y con todas las cosas

Establece estos compromisos todos los días y veras un asombroso poder si lo ejecutas con tus acciones.

Escribí hace unos días, un ejercicio de meditación guiada que te podría ayudar con tus objetivos, si lo quieres sólo pídelo con las palabras apropiadas y lo obtendrás.

Cambia y todo cambiará.