Entrena tu mente

Los afanes del día a día hacen que la mayoría de las personas no tengan el cuidado de entrenarse; las urgencias manifiestas que160x600-acs-001 surgen, consumen tu tiempo y hacen que no te dediques a actividades verdaderamente aportantes.

Reflexiona sobre eso y modifica tus comportamientos, adquiere una metodología diaria que te permita hacer lo urgente y lo importante. Es más, cuando te organizas, planificas y priorizas, disminuyes las urgencias y los imprevistos, de esta manera te puedes enfocar mejor en lo que vale la pena.

Es muy importante que evalúes diariamente tu comportamiento, puede ser por la noche, que analices en qué estás fallando, qué te aleja de tus metas, y corrijas en tu planeación para el siguiente día.

Es vital que incluyas en tus actividades entrenamiento, ejercitación para tu cuerpo y para tu mente. Sí, es necesario que entrenes tu mente si quieres tener una salud integral y mayor vitalidad. ¿Cómo lo puedes hacer?

Lee más, la lectura es una actividad enriquecedora para tus neuronas, mucho mejor si aplicas lo que lees, si lo pones en práctica; llena crucigramas, sopas de letras; utiliza tu mano contraria para escribir, para comer, para cepillarte los dientes; cambia de rutas, cuando camines hacia algún sitio que frecuentas, toma otras vías, bien sea a pie o en vehículo; haz más ejercicio físico, eso despeja tu mente y ayuda a que generes nuevas ideas, además de los beneficios físicos. Aquí te dejo estas recomendaciones, es importante que encuentres las que a ti te gusten.

¡No busques excusas, encuentra el tiempo para entrenarte!

El poder y la magia de tu mente

Todo, absolutamente todo empieza por los pensamientos, nada que haya sido creado se concibe siquiera sin pasar inicialmente por la mente. Los grandes inventos, las grandes obras de arte, las megaconstrucciones, los grandes logros en las competencias deportivas, las conquistas más relevantes de la historia, todo eso y más fue creado primero en la mente de alguien.

Una vez la idea toma forma mediante pensamientos edificantes y se plasma en un plan, debe ser ejecutada, ahí está el detalle y la diferencia. Hay quienes se quedan dándoles vueltas a las ideas mientras otros se ponen manos a la obra y ejecutan cabalmente lo que concibieron en sus pensamientos.

Mira en retrospectiva y todo lo que hoy tienes, lo que has hecho, pasó primero por tus pensamientos y luego eso lo convertiste en realidad. También recuerda cosas o hechos que has recreado en tu mente, pero que te ha faltado el valor para desarrollarlos y llevarlos a cabo.

Por eso te recomiendo que pienses en grande, que sueñes en grande, en positivo; eso es necesario, pero no suficiente, a eso hay que ponerle acciones masivas, altas dosis de perseverancia, mucha fe y estar llenos de esperanza. De esta manera verás resultados sorprendentes, serás testigo de logros impactantes en tu vida y en las de otros, podrás contribuir al desarrollo de la humanidad. Con poco o con mucho, lo importante es que aportemos.

No renuncies al desarrollo de todo tu potencial, no te creas inferior a nadie, estás hecho y dotado para grandes cosas, para asumir grandes retos; busca oportunidades, que ellas te encuentren preparado.

No pidas menos problemas, pide y prepárate para afrontarlos; si las cosas buenas fueran todas fáciles, cualquiera lo haría. Conviértete en un nuevo ser, renuévate hacia la mejor versión posible de ti mismo.

¡Cree y confía más en ti, libera tu poder y haz que las cosas pasen!

Sueños: prepárate para cumplirlos y derrumbar barreras

Nada importante se ha logrado en la vida sin antes pasar por la imaginación, sin haberse recreado como un sueño. Las más importantes conquistas han sido llevadas a cabo por personas que se atrevieron a soñar en grande, que se mantuvieron lo suficientemente despiertas para conseguir lo que se propusieron, recorriendo el camino para ello, a veces inventando y construyendo ese camino.

Actúa como ellas, sueña, inspírate, pero despierta, mantente alerta para que puedas dar los pasos necesarios hacia la conquista de lo que te propongas. Todos tenemos ganas de cambiar, de mejorar, mas no todos estamos dispuestos a pagar el precio, ese que tiene que ver con hacer cosas diferentes, con renunciar a otras que nos alejan de nuestras metas.

El principal rival a vencer eres tú mismo, debes desbloquear esas barreras que has construido y que tienen que ver con la dilación de los proyectos, con las excusas injustificadas, con las limitaciones de tu mente; todo eso lo puedes borrar de tajo si te lo propones de verdad, si actúas con mucho coraje a pesar de tus temores. La disciplina y la perseverancia vencen hasta a la inteligencia, apaláncate en ellas.

También es necesario que estés preparado para encontrar barreras en otros, en personas cercanas y no tan cercanas que te dirán que no es posible, que no eres capaz, que para qué te vas a poner a hacer lo que no sabes. No los escuches, si es preciso, aléjate de ellos, blíndate contra esas dosis de pesimismo; a veces lo hacen con las mejores intenciones, impregnados de las cargas emocionales con las cuales les “toca” vivir.

Si quieres triunfar e inspirar a otros, debes acostumbrarte a la soledad, a las críticas, al pesimismo de otros. Debes también buscar nuevas fuentes de motivación, sobre todo internas; puedes leer biografías de los grandes de la historia, muchos de ellos salieron adelante aun contra todo pronóstico.

Un ejemplo digno de estudiar es Benjamín Franklin, del cual para terminar te dejo esta cita:

“Si no quieres perderte en el olvido tan pronto como hayas muerto, escribe cosas dignas de leerse, o haz cosas dignas de escribirse.”

¿Sabes cómo lograr las metas que te propones?

Lo primero que debes hacer para lograr las metas es tenerlas muy claras. Parecería muy obvio, sin embargo, la inmensa mayoría de las personas deambulan en su día a día al son que les toquen, viven según vayan ocurriendo las cosas y al compás de las circunstancias externas.

Si quieres alcanzar, si quieres lograr metas importantes, no puedes seguir haciendo lo que hace la mayoría y pretender pertenecer a las minorías que más se destacan.

Empieza por describir claramente lo que quieres, sea esto material o no, debes detallarlo en tu mente, imaginarlo, visualizarlo vívidamente; luego te recomiendo escribirlo a mano alzada lo más detallado posible, ponle tiempos, fechas para que puedas ir evaluando; si lo que quieres alcanzar es muy grande (lo cual te recomiendo), fíjate metas parciales, fracciónalas para que no sea tan complejo alcanzarlas.

Una vez vayas logrando lo que te propones, celebra mesuradamente y sigue avanzando. Cuando tengas obstáculos, no te quedes pasmado, avanza, busca cómo superar las barreras y hazlo; normalmente las cosas que valen la pena, cuestan, pero cuesta más la parálisis, la frustración que genera la inacción.

Un detalle importante para forzarte a cumplir las metas es decretarlas en público, hazlo delante de las personas cercanas a ti, eso te dará una dosis de combustible adicional para no seguir dilatando el hecho de conseguir lo que siempre has querido. Al respecto, Thomas Alva Edison cuando ideaba algún invento, citaba a rueda de prensa, lo anunciaba y luego se encerraba en su laboratorio hasta cumplir su promesa.

Aquí te dejo un método, sin embargo, ninguno será suficiente si no te pones en acción, así que te recomiendo: si no tienes tus metas escritas, toma algo con que escribir, busca un lugar donde puedas estar en paz y ponte a hacerlo, eso marcará una gran diferencia. Quienes hacen esto, consiguen muchísimo más que los que siguen bailando al son que les toquen.

¡Describe tus metas, escríbelas y cúmplelas!