Obesidad

Aristides Cervantes

Aristides Cervantes

Médico y Mentor

Obesidad: Epidemia mundial del siglo XXI

La obesidad es una epidemia mundial que produce más de tres millones de muertes. El sobrepeso se ha convertido en una epidemia que amenaza la salud de  millones de personas en todo el mundo y eso no parece preocuparnos.

El incremento del índice de obesidad en diferentes países, muestra que el nivel de ingresos no es la causa principal de este problema, según sostiene un análisis realizado por la Universidad de Harvard.

Un factor, probablemente, más relevante sería el cambio en los hábitos alimenticios, marcado por el aumento de la disponibilidad de alimentos con alto contenido calórico (comida chatarra). Las intensas campañas de publicidad de ese tipo de productos también contribuyen con una excesiva ingesta de calorías y el consecuente aumento de peso porque por supuesto a las empresas productoras no les importan las consecuencias, solo facturar.

La dieta en muchos países se compone en gran medida de un grupo de alimentos con elevadas cantidades de carbohidratos. 

Los más obesos

En lo que se refiere a la incidencia de la obesidad (un nivel de sobrepeso elevado, con un IMC superior a 30), el primer país del mundo es EEUU. Con un 38,2%, el país norteamericano casi duplica la media del grupo, seguido por México con un 32,4% de población adulta que padece esta enfermedad, el doble que en España. En tercer lugar figura Nueva Zelanda, con un 30,7%, seguido por Hungría y Australia, con un 30% y un 27,9%, respectivamente y aunque Colombia aparece en los últimos lugares con el 20,9% este numero continúa creciendo.

Es importante comenzar a crear consciencia y aclarar que el sobrepeso no es solo un tema que solo importe a los “gorditos” o “gorditas”, sino un tema de índole general que tiene que ver con los hábitos alimenticios, la falta de actividad física, pero sobre todo la disciplina de la que carecen la gran mayoría de personas por su día a día.  Por eso en el mes de abril comenzaremos con una campaña nacional en Colombia visitando las principales ciudades, empezando por Medellín, donde nuestro experto Aristides Cervantes compartirá desde sus conocimientos médicos y experiencia personal “Cómo prevenir la obesidad”. Ver calendario de eventos aquí.

Decide no tomarte nada de manera personal

La necesidad de aprobación hace que nos afecten los pensamientos, las palabras y las acciones de otras personas. Cuando alguien te ofende, sobre todo sin razones y de manera grosera, está destilando un veneno que le hace más daño a él que a ti. Bueno, eso si tú lo decides así, si no permites que nada ni nadie te ofenda.

Las ofensas hablan más mal del que las emite que del que las recibe, es más, solo las recibe quien así decide hacerlo. La recomendación es que no te tomes nada personal. Antes de reaccionar de la misma manera que la otra persona, piensa, reflexiona por qué ella actúa así. Encontrarás que es por las cargas que tiene, por la amargura con que vive, y que está expresando sentimientos malsanos que tiene contra sí misma. La puedes desarmar con buenas actuaciones, con respuestas inesperadas que la dejarán sin argumentos. Respondiendo siempre con el bien, cambiaremos nosotros y a nuestro mundo.

Lo que vemos mal en otras personas, muchas veces es un espejo de lo que somos; criticamos a otros por falencias que en el fondo tenemos y que no nos permiten tener una versión de nosotros que nos guste. No permitas que nada salga de tu boca que vaya en contra de otro, no seas tú el que ofende. Si no estás seguro de si vas a generar bienestar con lo que dices, mejor muérdete la lengua y calla.

Apruébate, acéptate, ámate y valórate mucho por lo que eres, de esa manera tendrás una autoestima saludable y te podrá “resbalar” lo que otros piensan y dicen de ti.

¡Si lo pones en práctica, cambiarás la forma de ver la vida y podrás hacer cosas que hoy no haces por temor al qué dirán; escucha opiniones, pero no te las tomes a “pecho”. Recuerda: no te tomes nada personal!

¿Crees que el conocimiento es poder?

El conocimiento no es poder, solo lo es en potencia. Hay muchísimas personas en el mundo que poseen grandes cantidades de conocimiento y no lo aplican, no son capaces de monetizar todo lo que saben. Es más, ni siquiera lo trasmiten en forma adecuada y se lo llevan a la tumba.

La forma apropiada de convertir el conocimiento en poder es aplicándolo de manera organizada y enseñándolo para que se magnifique. A continuación, te copio un fragmento de un texto de Napoleón Hill, relacionado con esa idea:

 “Cualquiera puede DESEAR riquezas y la mayoría de las personas las desean, pero son muy pocas las que saben que un plan definido, unido a un DESEO ardiente de riquezas, son los únicos medios confiables para acumular riquezas. La única limitación que tenemos es la que determinamos en nuestra mente”.

Si no estás explotando todo lo que sabes y además lo que puedes llegar a saber, te recomiendo un plan para expandir tus conocimientos y para explotarlos. Como es imposible sabérselas todas, te recomiendo además que te rodees bien y que te busques unos excelentes aliados con conocimientos, con ambiciones y que compartan tus principios y valores, y que estos vayan en consonancia con las leyes universales.

¡En el emprendimiento encontrarás las claves del progreso; la era industrial ya pasó, bienvenido a la era de la información, en la cual las ideas valen más que el dinero, siempre y cuando las apliques!